La película bascula y se apoya fundamentalmente en las interpretaciones de sus cuatro protagonistas principales, que logran crear unos personajes llenos de matices y aristas. Mortimer, en su papel de soñadora, de mujer en apariencia frágil, pero fuerte y resiliente. Nighy, el hombre elegante, inteligente, que dice lo que piensa, intensamente creíble; que se complementa perfectamente con la alegría de la joven y "pizpireta" Kneafsey. Por último, Clarkson, en su papel de fría, contenida y manipuladora arpía...

