La última película del niño mimado del cine noruego, Joachim Trier, se adentra en el formato de thriller-fantástico, con toques sobrenaturales y pinceladas de un terror psicológico. Una película sobre el paso a la madurez, sobre el descubrimiento personal, el poder, la libertad, el deseo, la sexualidad y en una capa más profunda, sobre la ancestral lucha entre el bien y el mal...