No es otra película más de ciencia ficción, que se limita a explorar los aspectos militares y de conflicto explosivo. Como ya nos tiene acostumbrados el director canadiense Denis Villeneuve, extiende los límites del género, profundizando en los aspectos psicológicos y creando una atmósfera envolvente y absorberte, obsesiva, de gran tensión y fuerza visual. Subyace desde el principio el conflicto de cómo afrontar el problema de la falta de comunicación y la necesidad de información...

