La película cambia y muta su naturaleza, según avanza la historia: del thriller a la intriga política y diplomática, del drama judicial al militar e histórico, sin perder el interés. En el fondo late la teoría sobre una cierta conexión entre el secuestro del joven y el juicio posterior, con el Risorgimento, la aceleración de la unificación de Italia y la consecuente caída de los estados pontificios, surgiendo Roma como capital de una Italia laica...


