Laura Ferrés ya buscaba esa mirada entre realismo y ficción en su primer cortometraje. Su ópera prima, menos documentalista, es difícil de catalogar, moviéndose libremente entre géneros y formatos. Parece huir del hiperrealismo social, sin renunciar a la vez a una crítica realista, acompañándola de una cierta ternura y tratamiento humorístico frío y cortante, que deriva en una cierta poética social...