La ópera prima de la directora coloca como "narrador-observador" a Sara (Julia Lübbert), una joven de 13, que convive con su hermana Cata, su madre separada y la novia de su madre. En plena adolescencia, Sara observa y es observada en ese momento de la vida en que tratas de buscar tu propia identidad, tu lugar en el mundo, tratando de ser lo más convencional posible, evitando destacar. Y en ese afán de normalidad, inicia, con su decisión de celebrar...