La Seminci, como la vida cultural desde que se declaró la pandemia, ha venido marcada por las restricciones sanitarias: cierres, limitaciones de aforo, toques de queda, distancias de seguridad, geles y máscaras. La Covid-19 ha desdibujado momentos y situaciones otrora habituales durante el festival, ahora reducidos a la mínima expresión...










